Desde una perspectiva histórica de largo plazo, uno de los resultados de esta situación para América Latina es que sus economías han quedado rezagadas y encadenadas en círculos viciosos de crisis, recesión económica, devaluación monetaria e incesante endeudamiento para amortizar los intereses de las deudas adquiridas y del capital (principal) de préstamo original. Pagos y amortizaciones de los intereses de la deuda de los países latinoamericanos que llegan a significar hasta el 50% de su Producto Nacional Bruto.

 

Ante la insuficiencia de las exportaciones y del aparato productivo (aumento de la productividad y la eficiencia con desarrollo tecnológico y capacitación de la fuerza de trabajo) para solventar esos pagos, las fuentes más socorridas para hacerlo fluyen de la contratación de nuevos préstamos del exterior afianzando la dependencia financiera del país; de la rebaja salarial, de la superexplotación del trabajo y del aumento de los impuestos, minando a la larga dichas fuentes y la dinámica de crecimiento del mercado interno. Lo grave está en que muy poco, o nada, de dichos recursos para la reestructuración productiva y la reconversión industrial, se obtienen del “desarrollo endógeno”, que más bien ha sido sacrificado por la crisis e hipertrofiado por las políticas neoliberales.

 

La deuda externa de América Latina y el Caribe, que creció casi 30 000 millones de dólares en 1994, alcanzando 534 000 a fines de año (un aumento de 5.8% respecto al año anterior) y la prontitud en el pago de los intereses a los acreedores internacionales, estimulan la transferencia de recursos, de valor y plusvalía, de las economía dependientes a los países industrializados, presionando las balanzas de pagos.

 

Descargar Economía De América Latina


Artículos relacionados: